Ácido Glicólico 18% – 15ml | Peeling Profesional Exfoliante
Ácido Glicólico 18% de alta concentración para tratamientos profesionales de peeling químico.
Exfoliación profunda que elimina manchas, reduce arrugas, trata el acné y mejora la textura de la piel.
Estimula la renovación celular y la producción de colágeno. Formato profesional 15ml.
Resultados visibles desde la primera aplicación. Ideal para centros de estética, clínicas dermatológicas y profesionales de la belleza.
Renueva tu piel con el ácido glicólico al 18%. Exfolia, reduce manchas y combate el acné. ¡Ideal para piel grasa o madura!
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Ácido Glicólico 18% – 15ml | Peeling Profesional Exfoliante Antimanchas
El Ácido Glicólico 18% es un tratamiento profesional de alta concentración específicamente diseñado para realizar peelings químicos efectivos en centros de estética, clínicas dermatológicas y gabinetes de belleza profesional. Este potente alfa-hidroxiácido de origen natural, derivado de la caña de azúcar, penetra profundamente en las capas superficiales de la piel para conseguir una exfoliación intensiva con resultados visibles desde la primera aplicación. Su formulación profesional al 18% lo convierte en una solución ideal para abordar múltiples problemas cutáneos como manchas oscuras, arrugas, acné, cicatrices y poros dilatados.
El ácido glicólico pertenece a la familia de los alfa-hidroxiácidos, también conocidos como AHA, y es considerado el más efectivo de todos ellos gracias a su pequeño tamaño molecular que le permite penetrar con mayor facilidad en la epidermis. Esta característica única lo convierte en el ingrediente de elección para tratamientos de renovación cutánea profunda. A diferencia de los exfoliantes mecánicos que actúan por abrasión superficial, el ácido glicólico trabaja a nivel químico disolviendo los enlaces que mantienen unidas las células muertas en la superficie de la piel, facilitando su eliminación natural y acelerando el proceso de renovación celular.
La concentración del 18% sitúa este producto en el rango profesional, siendo suficientemente potente para lograr resultados notables pero manteniendo un perfil de seguridad adecuado cuando se utiliza correctamente bajo supervisión profesional. Este equilibrio entre eficacia y seguridad lo hace especialmente versátil, permitiendo su uso en diversos protocolos de tratamiento facial según las necesidades específicas de cada tipo de piel y las condiciones a tratar.
¿Qué es el Ácido Glicólico y cómo funciona?
El ácido glicólico es un compuesto orgánico natural extraído principalmente de la caña de azúcar, aunque también puede encontrarse en menor concentración en algunas frutas. Su estructura molecular es la más pequeña entre todos los alfa-hidroxiácidos, lo que le confiere una capacidad de penetración superior en comparación con otros ácidos como el láctico, málico o cítrico. Esta propiedad fundamental explica por qué el ácido glicólico es tan efectivo en los tratamientos de renovación cutánea profunda.
El mecanismo de acción del ácido glicólico se basa en su capacidad para romper los enlaces desmosomales que unen las células muertas del estrato córneo, la capa más externa de la epidermis. Al aplicarse sobre la piel, el ácido penetra en los espacios intercelulares y debilita estas uniones, facilitando el desprendimiento natural de las células queratinizadas que se acumulan en la superficie. Este proceso de exfoliación química, también conocido como peeling, es mucho más uniforme y controlado que la exfoliación mecánica tradicional.
Pero los beneficios del ácido glicólico van mucho más allá de la simple eliminación de células muertas. Al actuar sobre las capas superficiales de la piel, este alfa-hidroxiácido estimula los fibroblastos dérmicos, las células responsables de producir colágeno, elastina y ácido hialurónico. Esta estimulación desencadena un proceso de regeneración que mejora la estructura, firmeza y elasticidad de la piel desde las capas más profundas. Además, el ácido glicólico tiene propiedades higroscópicas, lo que significa que atrae y retiene la humedad en la piel, mejorando significativamente su hidratación.
Beneficios principales del Peeling con Ácido Glicólico al 18%
Este peeling químico profesional con ácido glicólico al 18% ofrece una amplia gama de beneficios que lo convierten en uno de los tratamientos más solicitados en medicina estética y centros de belleza. Su acción exfoliante profunda elimina eficazmente las células muertas acumuladas en la superficie cutánea, revelando una piel más fresca, luminosa y de aspecto rejuvenecido. Esta renovación celular acelerada no solo mejora el aspecto inmediato de la piel, sino que también optimiza la absorción de otros principios activos aplicados posteriormente, multiplicando la efectividad de cualquier tratamiento complementario.
Uno de los beneficios más destacados del ácido glicólico es su potente acción despigmentante. Actúa sobre las manchas oscuras, el melasma y las hiperpigmentaciones post-inflamatorias reduciendo visiblemente su intensidad y extensión. Aunque no es un despigmentante directo como la hidroquinona o el ácido kójico, su mecanismo de exfoliación continuada va eliminando progresivamente las capas de piel con exceso de melanina, permitiendo que emerjan capas más claras y uniformes. Este efecto es especialmente apreciable en manchas solares, lentigos y decoloraciones causadas por el envejecimiento cutáneo.
Para quienes sufren de acné o han padecido brotes en el pasado, el ácido glicólico al 18% es un aliado excepcional. Su capacidad para penetrar en los poros obstruidos ayuda a disolver el sebo acumulado, eliminar las células queratinizadas que taponan los folículos y prevenir la formación de nuevos comedones y espinillas. Además, posee propiedades antibacterianas suaves que contribuyen a controlar la proliferación de la bacteria Propionibacterium acnes, responsable de las lesiones inflamatorias del acné. Las cicatrices atróficas dejadas por brotes anteriores también mejoran significativamente con tratamientos regulares de peeling, ya que la renovación celular estimulada ayuda a rellenar las depresiones y uniformizar la superficie cutánea.
La acción anti-envejecimiento del ácido glicólico es otro de sus grandes atractivos. Al estimular la síntesis de nuevo colágeno y elastina en la dermis, este tratamiento ayuda a reducir la apariencia de arrugas finas y líneas de expresión, especialmente en zonas delicadas como el contorno de ojos, labios y frente. La piel recupera densidad, firmeza y elasticidad, características que se van perdiendo naturalmente con el paso de los años. Los poros dilatados también se ven beneficiados, ya que la exfoliación regular y la mejora en la textura cutánea contribuyen a afinar su apariencia.
El resultado global de un tratamiento con ácido glicólico al 18% es una piel visiblemente más luminosa, suave al tacto, con un tono uniforme y una textura refinada. La tez adquiere un aspecto más saludable y radiante, con una reducción notable de las imperfecciones y los signos del envejecimiento prematuro. Estos beneficios son acumulativos y se potencian con sesiones regulares, siguiendo siempre los protocolos profesionales recomendados.
Indicaciones y aplicaciones profesionales
El Ácido Glicólico al 18% está indicado para abordar una amplia variedad de condiciones y preocupaciones estéticas en el tratamiento facial profesional. Su versatilidad lo convierte en una herramienta fundamental en cualquier centro de estética o clínica dermatológica que busque ofrecer resultados visibles y seguros a sus clientes. Entre las indicaciones principales se encuentra el tratamiento del fotoenvejecimiento, esa acumulación de daños cutáneos causados por la exposición solar crónica que se manifiesta en forma de manchas, arrugas, textura irregular y pérdida de luminosidad.
Las hiperpigmentaciones de diversos orígenes responden especialmente bien a los peelings con ácido glicólico. El melasma, esas manchas marrones que aparecen frecuentemente en mejillas, frente y labio superior por causas hormonales, muestra mejorías significativas con protocolos de tratamiento continuado. Los lentigos solares, esas pequeñas manchas oscuras que aparecen en zonas expuestas al sol como el rostro, el dorso de las manos y el escote, también se difuminan progresivamente. Las hiperpigmentaciones post-inflamatorias, esas marcas oscuras que quedan después de lesiones de acné, heridas o procesos inflamatorios, se aclaran con mayor rapidez al acelerar la renovación de las capas pigmentadas.
El acné activo en sus formas leves a moderadas encuentra en este tratamiento una solución efectiva y no invasiva. Los peelings químicos con ácido glicólico ayudan a desobstruir los poros, regular la producción sebácea, prevenir la formación de nuevos comedones y reducir las lesiones inflamatorias existentes. Las cicatrices atróficas que quedan como secuela de brotes anteriores también mejoran notablemente su apariencia con sesiones regulares, ya que la estimulación del colágeno ayuda a rellenar las depresiones y uniformizar el relieve cutáneo.
Para pieles con signos incipientes de envejecimiento, el ácido glicólico actúa como un preventivo eficaz y un tratamiento correctivo. Las arrugas superficiales y las líneas de expresión que comienzan a marcarse en zonas de mayor movilidad facial responden bien a la estimulación colágena inducida por el peeling. La flacidez leve también puede mejorar gracias a la densificación dérmica que produce el tratamiento continuado.
Otras indicaciones incluyen la queratosis seborreica, esas lesiones benignas elevadas que aparecen con la edad, la queratosis actínica en sus formas más superficiales bajo supervisión médica, los poros dilatados especialmente en la zona T del rostro, y las irregularidades de textura como rugosidad y aspereza cutánea. Incluso puede utilizarse como preparación previa a otros tratamientos más invasivos, ya que una piel bien exfoliada y con los poros limpios responde mejor a cualquier protocolo posterior.
Modo de empleo profesional detallado
La aplicación correcta del Ácido Glicólico al 18% es fundamental para obtener resultados óptimos y garantizar la seguridad del tratamiento. Este procedimiento debe ser realizado exclusivamente por profesionales cualificados con formación en tratamientos de peeling químico, ya que requiere conocimientos técnicos sobre la fisiología cutánea, el manejo de ácidos y el reconocimiento de posibles complicaciones.
El protocolo comienza con una evaluación exhaustiva del tipo de piel del cliente, su historial dermatológico, posibles alergias y el uso de medicamentos o cosméticos que puedan interferir con el tratamiento. Es imprescindible realizar una anamnesis completa que descarte contraindicaciones antes de proceder. Una vez confirmada la idoneidad del tratamiento, se debe realizar una limpieza facial profunda utilizando productos adecuados que eliminen completamente cualquier resto de maquillaje, protector solar, sebo y suciedad acumulada. La piel debe quedar perfectamente limpia y seca antes de la aplicación del ácido.
Para la primera sesión, se recomienda comenzar con tiempos de exposición cortos, entre cinco y diez minutos, para evaluar la tolerancia individual de la piel al producto. Con la ayuda de una brocha de cerdas suaves o un bastoncillo de algodón, se aplica una cantidad moderada del ácido glicólico distribuyéndolo uniformemente sobre las zonas a tratar. Es crucial evitar el área del contorno de ojos, las mucosas, las fosas nasales y los labios, ya que estas zonas son extremadamente sensibles y pueden sufrir irritaciones severas. La aplicación debe realizarse con movimientos suaves y precisos, asegurando una cobertura homogénea pero sin frotar excesivamente.
Durante el tiempo de exposición, es normal que el cliente experimente una sensación de hormigueo, calor o picor leve. Estas sensaciones son esperables y forman parte de la acción del ácido sobre la piel. Sin embargo, el profesional debe permanecer atento a la aparición de signos de intolerancia como enrojecimiento intenso, edema, dolor agudo o sensación de quemazón intensa. En estos casos, debe retirarse inmediatamente el producto. Para las primeras aplicaciones, se sugiere mantener el ácido durante cinco a diez minutos como máximo. A medida que la piel se va acostumbrando al tratamiento y en sesiones posteriores, se puede incrementar gradualmente el tiempo de exposición hasta un máximo de veinte a treinta minutos, dependiendo de la tolerancia individual y los objetivos terapéuticos.
La neutralización del ácido, si el protocolo lo requiere, debe realizarse con una solución neutralizante específica o con abundante agua fría. Algunos productos formulados con un pH superior no requieren neutralización y pueden retirarse directamente con agua. Tras el aclarado completo, se aplica un suero calmante rico en ingredientes antiinflamatorios como pantenol, aloe vera, bisabolol o centella asiática, seguido de una crema hidratante específica para pieles sensibilizadas. También puede aplicarse una mascarilla calmante de hidrogel o algodón embebida en activos refrescantes para maximizar el confort post-tratamiento.
La frecuencia recomendada para este tipo de peeling profesional suele ser de una sesión cada siete a catorce días, aunque esto puede variar según el protocolo establecido y las necesidades particulares de cada piel. Un tratamiento completo suele constar de cuatro a ocho sesiones para obtener resultados significativos y duraderos. Es fundamental espaciar adecuadamente las sesiones para permitir que la piel complete su proceso de renovación y recuperación entre aplicaciones.
Advertencias, precauciones y contraindicaciones importantes
Como todo tratamiento profesional con ácidos exfoliantes de alta concentración, el uso del Ácido Glicólico al 18% requiere el cumplimiento estricto de ciertas precauciones y advertencias para garantizar la seguridad y evitar complicaciones indeseadas. La responsabilidad del profesional que aplica el tratamiento es crucial en este sentido, así como la información clara y completa que debe proporcionarse al cliente antes de iniciar cualquier protocolo.
La sensación de hormigueo, calor o picor leve durante la aplicación del ácido glicólico es completamente normal y esperable. Estas molestias forman parte del mecanismo de acción del producto y no deben interpretarse como un problema, siempre que se mantengan en niveles tolerables. Sin embargo, si el cliente experimenta dolor intenso, quemazón severa, enrojecimiento extremo o inflamación visible, el producto debe retirarse inmediatamente con abundante agua fría. En personas con antecedentes de alergias cutáneas o piel extremadamente sensible, es aconsejable realizar una prueba de sensibilidad previa aplicando una pequeña cantidad del producto en la zona interna del antebrazo y esperando veinticuatro horas para observar posibles reacciones adversas.
Existen contraindicaciones absolutas que deben respetarse rigurosamente. El tratamiento no debe aplicarse durante el embarazo ni durante la lactancia, ya que no existen estudios suficientes sobre la seguridad del uso de ácidos exfoliantes en estas condiciones. Tampoco está indicado en niños menores de doce años, personas con herpes activo en la zona a tratar, eczema, dermatitis activa, rosácea severa, psoriasis en fase aguda o cualquier herida abierta. Las personas que hayan tomado isotretinoína oral (conocida comercialmente como Roacután) deben esperar al menos seis meses después de finalizar el tratamiento antes de someterse a peelings químicos, ya que este medicamento adelgaza y sensibiliza extremadamente la piel, aumentando el riesgo de cicatrices y complicaciones.
Otros medicamentos y tratamientos también pueden contraindicar o requerir precauciones especiales. Los retinoides tópicos, los exfoliantes mecánicos, otros ácidos exfoliantes y ciertos procedimientos como la depilación con cera, el láser o la luz pulsada intensa deben suspenderse o evitarse en las setenta y dos horas previas y posteriores al peeling. Es fundamental informar al profesional sobre cualquier medicación que se esté tomando, especialmente anticoagulantes, corticoides o cualquier tratamiento dermatológico activo.
Las personas con tendencia a desarrollar queloides o cicatrices hipertróficas deben valorar cuidadosamente los riesgos del tratamiento, ya que cualquier agresión cutánea puede desencadenar una respuesta cicatricial excesiva. En pieles muy oscuras o fototipos altos existe un mayor riesgo de hiperpigmentación post-inflamatoria, por lo que el tratamiento debe realizarse con especial precaución, comenzando con concentraciones más bajas y tiempos de exposición reducidos.
La época del año también es un factor a considerar. Aunque los peelings con ácido glicólico pueden realizarse durante todo el año, se desaconseja especialmente durante los meses de mayor radiación solar intensa sin una protección adecuada posterior. La piel recién tratada se encuentra más vulnerable a la acción de los rayos ultravioleta, por lo que la exposición solar debe minimizarse y la protección debe maximizarse en las semanas posteriores al tratamiento.
Cuidados post-peeling esenciales y protección solar obligatoria
Los cuidados posteriores a la aplicación del Ácido Glicólico al 18% son tan importantes como la correcta ejecución del tratamiento en sí. Una rutina post-peeling adecuada no solo acelera la recuperación y potencia los resultados, sino que previene complicaciones y efectos adversos que podrían comprometer la salud cutánea. El profesional debe proporcionar instrucciones claras, específicas y por escrito al cliente, asegurándose de que comprende perfectamente cada indicación.
Durante las primeras veinticuatro a cuarenta y ocho horas después del peeling, es normal experimentar enrojecimiento leve, sensación de tirantez y una ligera descamación. La piel puede sentirse más seca de lo habitual y presentar una sensibilidad aumentada al tacto. Estos efectos son esperables y forman parte del proceso de renovación cutánea. A partir del segundo o tercer día, puede comenzar una descamación visible en forma de pequeñas escamas o láminas finas de piel. Es absolutamente crucial no arrancar ni frotar esta piel descamativa, ya que hacerlo podría provocar irritaciones, infecciones o incluso cicatrices. La descamación debe producirse de forma natural y puede facilitarse con hidratación abundante.
La hidratación intensiva es fundamental en los días posteriores al tratamiento. Se deben utilizar cremas hidratantes específicas para pieles sensibilizadas, preferiblemente con fórmulas suaves, sin fragancias y con ingredientes calmantes como ceramidas, ácido hialurónico de bajo peso molecular, pantenol, niacinamida o extracto de centella asiática. La aplicación debe realizarse varias veces al día, especialmente cuando se sienta la piel seca o tirante. También pueden utilizarse mascarillas hidratantes de tejido o hidrogel dos o tres veces por semana para aportar un extra de confort y nutrición.
La limpieza facial durante el periodo post-peeling debe ser extremadamente suave. Se recomienda utilizar limpiadores sin jabón, de textura cremosa o aceites limpiadores emulsionables, evitando productos espumosos que puedan resecar o irritar. El agua debe estar tibia, nunca caliente, y el secado debe realizarse con pequeños toques suaves con una toalla limpia, sin frotar. Durante al menos una semana después del tratamiento, deben evitarse completamente los exfoliantes mecánicos, las esponjas faciales ásperas, los cepillos de limpieza facial y cualquier producto con contenido alcohólico.
Pero si hay una recomendación que supera en importancia a todas las demás, esa es la protección solar. Este aspecto no es negociable y debe considerarse absolutamente obligatorio. El ácido glicólico, al eliminar las capas superficiales de la piel y adelgazar temporalmente el estrato córneo, deja la epidermis mucho más vulnerable a la radiación ultravioleta. Una exposición solar sin protección adecuada después de un peeling químico puede provocar quemaduras severas, hiperpigmentaciones rebeldes e incluso daño celular irreversible. Por tanto, es imprescindible aplicar un protector solar de amplio espectro con un factor de protección mínimo de treinta, aunque se recomienda cincuenta o superior. Este protector debe aplicarse generosamente cada dos horas si se está en exteriores, y reaplicarse después de sudar o tocar el rostro.
Además de la protección tópica, se debe evitar completamente la exposición solar directa durante al menos cuarenta y ocho a setenta y dos horas después del tratamiento. Esto significa no tomar el sol, no acudir a la playa o la piscina, no realizar actividades al aire libre en las horas de mayor radiación solar y utilizar protección física adicional como sombreros de ala ancha y gafas de sol. Durante las dos semanas posteriores al peeling, la exposición solar debe ser mínima y siempre con protección máxima. Las cabinas de bronceado artificial están completamente contraindicadas, ya que emiten radiación ultravioleta de alta intensidad que puede dañar severamente la piel sensibilizada.
Otros cuidados importantes incluyen evitar saunas, baños muy calientes, ejercicio físico intenso que provoque sudoración excesiva durante las primeras cuarenta y ocho horas, y no aplicar maquillaje convencional durante las primeras veinticuatro horas si la piel está muy sensibilizada. Si es imprescindible maquillarse, utilizar únicamente productos minerales hipoalergénicos. También debe evitarse el uso de retinoides, otros ácidos exfoliantes, vitamina C en altas concentraciones o cualquier principio activo potencialmente irritante durante al menos una semana después del tratamiento.
Composición y especificaciones técnicas del producto
El Ácido Glicólico al 18% que ofrecemos es un producto de grado profesional formulado específicamente para tratamientos de peeling químico en centros de estética y clínicas dermatológicas. Su composición ha sido cuidadosamente diseñada para maximizar la eficacia del principio activo mientras se minimizan los riesgos de irritación y se optimiza la penetración cutánea.
El ingrediente principal y responsable de la acción exfoliante es el ácido glicólico puro al 18% de concentración. Este alfa-hidroxiácido de origen natural derivado de la caña de azúcar presenta un peso molecular de 76.05 g/mol, el más bajo entre todos los AHA, lo que explica su superior capacidad de penetración epidérmica. El pH de la formulación es un factor crítico que determina tanto la eficacia como la tolerabilidad del producto. Las formulaciones profesionales de ácido glicólico suelen tener un pH que oscila entre 2.0 y 3.5, rango en el cual el ácido mantiene su forma activa no ionizada, capaz de penetrar efectivamente en la piel y ejercer su acción exfoliante.
Además del principio activo, la formulación puede incluir otros ingredientes complementarios que mejoran la estabilidad del producto, facilitan su aplicación y aportan beneficios adicionales. Entre estos excipientes pueden encontrarse agentes humectantes como la glicerina o el propilenglicol, que evitan que el ácido deshidrate excesivamente la piel durante el tratamiento. También pueden incluirse agentes calmantes como el pantenol, el aloe vera o el bisabolol, que ayudan a reducir la sensación de irritación durante y después de la aplicación. Algunos productos incorporan además conservantes suaves para garantizar la estabilidad microbiológica de la formulación a lo largo de su vida útil.
El formato de presentación es de 15 ml, una cantidad adecuada para realizar múltiples tratamientos profesionales. El envase debe ser de material opaco, preferiblemente de vidrio ámbar o plástico oscuro, para proteger el contenido de la luz que podría degradar el ácido. El cierre debe ser hermético para evitar la oxidación y la evaporación. Es fundamental almacenar el producto en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa, manteniendo siempre el envase bien cerrado cuando no se esté utilizando.
La vida útil del producto una vez abierto suele ser de seis a doce meses, dependiendo de las condiciones de almacenamiento y la frecuencia de uso. Es importante verificar siempre la fecha de caducidad y el periodo después de la apertura indicado en el envase. Un ácido glicólico que ha perdido efectividad puede reconocerse por cambios en su color, olor o consistencia, aunque en muchos casos estos cambios no son perceptibles. Por ello, respetar las fechas de caducidad es esencial para garantizar la seguridad y eficacia del tratamiento.
Resultados esperados y protocolo de sesiones
Los resultados de los tratamientos con Ácido Glicólico al 18% son progresivos y acumulativos, es decir, mejoran y se intensifican con cada sesión realizada siguiendo el protocolo adecuado. Desde la primera aplicación, los clientes suelen notar una piel más suave al tacto, más luminosa y con una textura notablemente mejorada. Este efecto inmediato de luminosidad y frescura es uno de los aspectos más valorados del tratamiento y se debe a la eliminación de la capa superficial de células muertas que opacaban el brillo natural de la piel.
Con el paso de las sesiones, los beneficios se hacen cada vez más evidentes y profundos. Las manchas oscuras comienzan a clarear gradualmente, el tono de la piel se uniformiza, las arrugas finas se suavizan y la textura irregular se va refinando. Los poros dilatados reducen su tamaño aparente gracias a la limpieza profunda y la mejora en la elasticidad cutánea. En casos de acné activo, las lesiones inflamatorias disminuyen en número e intensidad, y la piel adquiere un aspecto más limpio y sano. Las cicatrices atróficas, aunque requieren tratamientos más prolongados, también muestran mejorías apreciables al rellenarse parcialmente gracias a la neogénesis de colágeno inducida por el peeling.
Un protocolo completo de tratamiento con ácido glicólico suele comprender entre cuatro y ocho sesiones, aunque este número puede variar según las condiciones iniciales de la piel, los objetivos terapéuticos específicos y la respuesta individual de cada persona. Las sesiones se espacian generalmente cada siete a catorce días, permitiendo así que la piel complete su ciclo de renovación entre aplicaciones. En casos de condiciones más severas o cuando se buscan resultados más intensos, el profesional puede diseñar protocolos extendidos de hasta diez o doce sesiones.
Es importante transmitir al cliente expectativas realistas sobre los resultados. El ácido glicólico ofrece mejorías significativas y visibles, pero no es un tratamiento milagroso que elimine completamente todas las imperfecciones de forma inmediata. Los resultados óptimos se obtienen cuando se combina el tratamiento profesional en cabina con una rutina domiciliaria adecuada que incluya limpieza suave, hidratación intensiva, protección solar rigurosa y, si el profesional lo considera apropiado, productos con bajas concentraciones de ácidos exfoliantes para uso en casa que mantengan y prolonguen los efectos del peeling profesional.
Una vez completado el protocolo inicial, se recomienda establecer un programa de mantenimiento con sesiones mensuales o bimensuales para preservar los resultados conseguidos y prevenir la reaparición de las condiciones tratadas. La constancia es clave en cualquier tratamiento dermatológico, y el peeling con ácido glicólico no es una excepción.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento con Ácido Glicólico 18%
Una de las dudas más habituales es cuánto tiempo debe dejarse actuar el producto sobre la piel. Como se ha explicado anteriormente, en la primera sesión se recomienda comenzar con tiempos cortos de cinco a diez minutos para evaluar la tolerancia individual. En sesiones posteriores, este tiempo puede incrementarse gradualmente hasta alcanzar los veinte o treinta minutos máximo, siempre bajo supervisión profesional y atendiendo a las reacciones de la piel. El tiempo exacto dependerá de múltiples factores como el grosor de la piel, la condición a tratar, la experiencia previa con ácidos y la tolerancia demostrada en aplicaciones anteriores.
Otra pregunta frecuente es si el ácido glicólico puede combinarse con otros tratamientos estéticos. La respuesta es que sí, pero con las precauciones adecuadas y el espaciamiento correcto entre procedimientos. El peeling con ácido glicólico puede integrarse perfectamente en protocolos combinados con mesoterapia, radiofrecuencia, luz LED, masajes faciales, hidratación profunda o aplicación de sérums específicos. Sin embargo, debe evitarse la combinación con otros peelings químicos, láser ablativo, dermoabrasión, microagujas o cualquier procedimiento que también genere una exfoliación intensa o un trauma cutáneo. La clave está en permitir que la piel se recupere completamente entre un tratamiento y otro.
Muchas personas se preguntan si es normal sentir hormigueo durante la aplicación. La respuesta es afirmativa. Una sensación de picor leve, calor o cosquilleo forma parte del mecanismo de acción del ácido y no debe causar alarma. Sin embargo, estas molestias deben mantenerse en niveles tolerables. Si la sensación se vuelve dolorosa, intensa o se acompaña de enrojecimiento extremo, el producto debe neutralizarse inmediatamente. Con el uso continuado y a medida que la piel se adapta al tratamiento, estas sensaciones suelen disminuir en intensidad.
Respecto al número de sesiones necesarias para ver resultados, esto varía considerablemente según el objetivo terapéutico. Para una mejora general en luminosidad y textura, pueden apreciarse cambios desde la primera sesión. Sin embargo, para tratar manchas profundas, cicatrices atróficas de acné o arrugas más marcadas, suelen necesitarse al menos cuatro a seis sesiones para obtener resultados significativos. Las condiciones más resistentes pueden requerir protocolos más prolongados de ocho a doce sesiones.
En cuanto a si puede hacerse el tratamiento en verano, técnicamente es posible realizar peelings con ácido glicólico durante todo el año. Sin embargo, los meses de menor radiación solar son más recomendables porque facilitan el cumplimiento de las medidas de fotoprotección estrictas que requiere el tratamiento. Si se realiza en verano, es imprescindible extremar las precauciones, evitar completamente la exposición solar directa, utilizar protectores solares de muy alta protección y considerar reducir la concentración o frecuencia de las sesiones.
Contraindicaciones y efectos adversos a tener en cuenta
Aunque el Ácido Glicólico al 18% es un tratamiento seguro cuando se aplica correctamente por profesionales cualificados, existen ciertas contraindicaciones absolutas y relativas que deben respetarse para evitar complicaciones. Entre las contraindicaciones absolutas se encuentran el embarazo y la lactancia, periodos durante los cuales no se recomienda ningún tipo de tratamiento con ácidos exfoliantes por precaución. Las personas con herpes simple activo en la zona facial deben posponer el tratamiento hasta la completa remisión de las lesiones, ya que el peeling puede provocar una reactivación viral que se extendería por toda el área tratada.
Las enfermedades cutáneas activas como eczema, psoriasis en brote, dermatitis atópica en fase aguda o rosácea severa contraindican el tratamiento, ya que la piel inflamada reaccionaría de forma impredecible al ácido, pudiendo empeorar significativamente la condición. Las heridas abiertas, quemaduras recientes, procedimientos quirúrgicos o estéticos invasivos realizados en los últimos tres a seis meses también son contraindicaciones que deben respetarse hasta que la piel esté completamente cicatrizada y recuperada.
El uso reciente de isotretinoína oral es una contraindicación importante que frecuentemente se pasa por alto. Este medicamento utilizado para el acné severo adelgaza significativamente la piel y altera su capacidad de cicatrización durante meses después de suspendido. Se recomienda esperar al menos seis meses desde la última toma antes de someterse a cualquier peeling químico. Los tratamientos con radiación, quimioterapia o inmunosupresores también requieren precauciones especiales y deben consultarse con el médico tratante.
En cuanto a los efectos adversos, los más comunes son leves y transitorios. El enrojecimiento, la descamación, la sequedad temporal y la sensación de tirantez forman parte del proceso normal de renovación cutánea. Sin embargo, existen complicaciones menos frecuentes pero más serias que pueden aparecer si el tratamiento se realiza inadecuadamente o si no se siguen los cuidados post-peeling. La hiperpigmentación post-inflamatoria es una de las complicaciones más temidas, especialmente en fototipos altos. Aparece cuando la piel reacciona al tratamiento produciendo un exceso de melanina, generando manchas más oscuras que pueden tardar meses en desaparecer. Para prevenirla, es fundamental la protección solar estricta y comenzar con concentraciones y tiempos de exposición conservadores.
Las infecciones bacterianas o virales son complicaciones raras pero posibles si no se mantiene una higiene adecuada o si se manipula indebidamente la piel descamativa. Las cicatrices hipertróficas o queloides son extremadamente raras con peelings superficiales como el de ácido glicólico al 18%, pero pueden aparecer en personas con predisposición genética. La hipersensibilidad o reacciones alérgicas al producto, aunque poco frecuentes, también son posibles y requieren la suspensión inmediata del tratamiento.
Por qué elegir nuestro Ácido Glicólico al 18% profesional
Nuestro Ácido Glicólico al 18% es un producto de calidad profesional diseñado específicamente para centros de estética, clínicas dermatológicas y profesionales de la belleza que buscan ofrecer tratamientos efectivos, seguros y con resultados visibles a sus clientes. La formulación ha sido desarrollada siguiendo estándares de calidad rigurosos, garantizando la pureza del principio activo y la estabilidad del producto a lo largo de su vida útil.
La concentración del 18% sitúa este producto en el rango óptimo para tratamientos profesionales, ofreciendo un equilibrio perfecto entre eficacia terapéutica y perfil de seguridad. Es suficientemente potente para generar resultados notables desde las primeras sesiones, pero lo suficientemente moderado como para ser bien tolerado por la mayoría de tipos de piel cuando se utiliza correctamente. Esta versatilidad permite su uso en una amplia variedad de protocolos terapéuticos, desde tratamientos anti-envejecimiento hasta abordajes específicos para acné, manchas o irregularidades de textura.
El formato de 15 ml es ideal para uso profesional, permitiendo realizar múltiples tratamientos manteniendo siempre las condiciones óptimas del producto. El envase está diseñado para proteger el contenido de la luz y la oxidación, preservando la efectividad del ácido desde la primera hasta la última aplicación. Además, contamos con fichas técnicas completas, protocolos de aplicación recomendados y asesoramiento profesional para que puedas incorporar este tratamiento a tu carta de servicios con total confianza.
Al adquirir nuestro Ácido Glicólico al 18%, no solo estás invirtiendo en un producto de calidad profesional, sino también en la satisfacción de tus clientes y en la reputación de tu centro. Los resultados visibles, la versatilidad de aplicaciones y la relación calidad-precio hacen de este producto una elección inteligente para cualquier profesional de la estética que desee ofrecer tratamientos de peeling químico de alto nivel. El envío es rápido, discreto y seguro, garantizando que el producto llegue a tus instalaciones en perfectas condiciones y listo para su uso inmediato.
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📝 INFORMACIÓN ADICIONAL DEL PRODUCTO
Formato: 15 ml
Concentración: 18% de Ácido Glicólico puro
Tipo: Peeling químico profesional
Uso: Exclusivo para profesionales de la estética
Origen del ácido: Derivado de caña de azúcar (natural)
Clasificación: Alfa-hidroxiácido (AHA)
Conservación: Lugar fresco, seco y protegido de la luz
Vida útil abierto: 6-12 meses
Producto profesional. Úsese bajo responsabilidad y conocimiento profesional. Aplíquese siguiendo estrictamente los protocolos de seguridad y las indicaciones del fabricante.








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